Listado de la etiqueta: administracion

mejorar la comunicación en el ámbito laboral profesionales aquí

En la primera parte de este artículo tuvimos un abreboca de la importancia de mejorar los procesos comunicativos dentro de la organización; todo debido a que la mayoría de los problemas  en el ámbito laboral derivan de una comunicación deficiente.

En tal sentido, daremos continuidad explicando más a detalle cada una de las recomendaciones dadas en el artículo anterior —si no los has leído, puedes hacerlo haciendo clic aquí—.

Escuchar activamente

¿Cuántas veces no has sentido que, al hablar con alguien, esa persona solo parece estar pensando lo que te va a responder? Pues bien, la escucha activa es todo lo contrario. Se centra en los siguientes aspectos:

  • Las palabras que el hablante dice
  • El tono de voz y el lenguaje corporal que el hablante expresa
  • El mensaje implícito que no dice abiertamente pero que insinúa

Un oyente activo suele, además, parafrasear a su interlocutor diciendo algo como lo siguiente: “Si te entiendo bien, ¿me estás diciendo que x…?”. Solo cuando hayas realmente entendido el mensaje de tu interlocutor llegará el momento de pensar en tu intervención.

Entender diferentes estilos de comunicación

No todos se expresan del mismo modo: unos son directos mientras otros son indirectos, unos son tímidos mientras otros son extrovertidos, unos expresan sus sentimientos mientras otros se centran en los hechos prácticos…

En este orden de ideas, no importa cuán correcto piensas que es tu forma de expresarte: si alguien no te entiende, no es culpa de esa persona sino tuya. Es tu tarea el analizar la manera en que tal persona se comunica y transmitirle los mensajes “en su mismo idioma”.

Agendar reuniones semanales del equipo de trabajo

Uno de los mayores peligros que acechan a los equipos de trabajo es el desgaste: mientras menos hablen los miembros entre sí, más se enfriarán las relaciones. Buena comunicación genera más buena comunicación. Por ende, los grandes líderes conocen la importancia de abrir espacios semanales de encuentro entre todos los miembros de su equipo de trabajo para fomentar el compañerismo y la unidad.

Tener un lenguaje corporal adecuado

¿Te has propuesto mirarte al espejo y ver cómo luces al hablar?, descruzar los brazos, tener una postura erguida (sin sobreactuar), hacer contacto visual y sonreír amablemente son señales que le indican a tu interlocutor que estás dispuesto a escuchar su mensaje.

Conocer los intereses de tu audiencia

Si te toca expresarte en público y dar una presentación, no es suficiente con pensar cómo te gustaría a ti recibir esa información. Tal vez tu audiencia no está interesada en complejas estadísticas difíciles de entender y solo quieren conocer la aplicación práctica de tus informes. O, tal vez, tu audiencia está deseosa de conocer cifras y datos exactos que respalden las propuestas pragmáticas que presentas. En todo caso, la recomendación es salir de ti mismo y ponerte en los zapatos de tu audiencia para transmitir el mensaje de acuerdo a sus necesidades e intereses (por encima de tus necesidades e intereses personales)

Reconocer y elogiar el trabajo bien hecho

Probablemente, si eres un supervisor, corregir y señalar los trabajos mal realizados sean parte de tu lista de deberes. Sin embargo, a nadie le gusta compartir con un crítico y un regañón. Procura observar cuando algo sea bien hecho y acostúmbrate a elogiar a quien se lo merezca. De este modo equilibrarás la balanza y evitarás que tus trabajadores sean tímidos en tu presencia. En su lugar, serán más abiertos a la hora de expresarte sus inquietudes.

Por otro lado, si eres un miembro del equipo, aprende a agradecer y reconocer la ayuda que recibas de tus compañeros por medio de los elogios.

Aprender a dar críticas constructivas correctamente

Si es necesario hacer una crítica, hazlo en privado, no en público. Si alguien expone sus ideas durante una presentación, lo mejor es esperar a que la presentación finalice y señalar los errores a puerta cerrada.

En este respecto, hay que considerar el momento y lugar adecuados para hacer una crítica. Si te encuentras en tu primer día de trabajo, no sería muy prudente cuestionar todo lo establecido a viva voz ¿verdad? El derecho a dar críticas constructivas debe ganarse llevando primero una trayectoria ejemplar.

Entender el papel que juega cada persona en el proyecto

Si has sido recientemente asignado a (o puesto a cargo de) un nuevo equipo de trabajo, tómate tu tiempo para saber exactamente quién hace qué en el proyecto. Lo anterior te ayudará a comunicarte más asertivamente con cada miembro del equipo.

Agendar reuniones 1:1

Agendar reuniones con cada empleado de forma individual te sorprenderá con todo lo que saldrá a la luz. Existen empleados que por timidez no expresan sus ideas en las reuniones grupales. No obstante, los mismos son capaces de compartir datos reveladores que, de otra manera, no tendrías acceso a recibir.

Conocer a los demás a nivel personal

Aprende a conversar sobre tópicos fuera de lo laboral con tus compañeros y empleados. Saber que María está sacando una licenciatura en las noches o que Carlos tiene un hijo enfermo no significa invadir el espacio personal sino, más bien, humanizar las relaciones lo cual deriva en más empatía y camaradería.

Aprender a hablar apropiadamente delante de un público

En el colegio, muchos de los ataques de pánico tuvieron lugar al tener que hacer una exposición en público. Sin embargo, en el trabajo, es una tarea muy frecuente. Hacerlo mal pondrá incómoda a tu audiencia mientras que hacerlo correctamente puede llamar la atención de forma positiva de aquellos que están en altos rangos ejecutivos. Aprender a hablar en público te preparará para avanzar en tu carrera con miras a cargos más altos en la organización.

Por otro lado, si tú eres el dueño, dirigirte de forma apropiada a tus empleados (al hablar en público) les hará sentir inspirados y representados lo cual redunda en un mayor sentido de pertenencia con la organización.

Comunicarse cara a cara más que hacerlo solamente vía online

Aunque la época de la pandemia y la globalización hace que, muchas veces, solo contemos con los chats y los emails para comunicarnos. Hablar en persona permite aprovechar más el lenguaje no verbal.

Si bien es cierto que los nativos digitales no parecen tener problemas con una comunicación exclusivamente online, hay que pensar en las personas mayores pertenecientes al equipo de trabajo que no están 100% adaptadas a la vida online (aunque aparentemente manejen las herramientas, emocionalmente se conectan más con una comunicación presencial). Por lo cual, deben hacerse esfuerzos para no dejar la comunicación presencial a un lado.

Tener un respaldo escrito de los acuerdos alcanzados en las conversaciones

Al participar en una reunión online o presencial, es posible que cada uno de los interlocutores se vaya con una idea distinta de lo conversado. Por ende, es conveniente finalizar cada encuentro enlistando los puntos tocados y los acuerdos alcanzados para poder darles continuidad a lo largo del tiempo (y cubrirse las espaldas ante posibles futuros malos entendidos). Enviar dicha lista a todos los involucrados en la conversación.

Participar en terapias y talleres de comunicación grupales con todo el equipo de trabajo

Los líderes en una organización (incluyendo aquellos que solo tienen departamentos pequeños a su cargo) deberían considerar participar en sesiones de  entrenamiento en la comunicación. Algunos de los puntos tratados anteriormente podrían pareces obvios pero, tal vez no sean tan evidentes para algunos de tus empleados.

Mejorar tus propias habilidades para comunicarte es siempre una idea excelente, aunque es posible llegar a un punto en el que —por muy bueno que seas expresándote— no seas capaz de compensar las debilidades comunicacionales de tu interlocutor. Si ese es el caso, considéralo una señal de que ha llegado la hora de programar terapias y talleres de comunicación grupales.

En conclusión

La comunicación efectiva puede ser difícil de alcanzar, y siempre hay algo que aprender. Aunque la comunicación sea solo una de las múltiples claves para alcanzar el éxito, se trata de una clave crucial.

Implementar estos consejos para mejorar la comunicación en tu ambiente de trabajo te hará destacar entre tus compañeros. Además, reducirás los niveles de estrés y aumentarás la productividad tuya y la de tus pares.

comunicación efectiva en el ámbito laboral

En casi todos los negocios, si les preguntas a los empleados qué origina más problemas e inconvenientes, la comunicación estaría muy cerca del primer puesto en la lista de quejas. Pero, ¿a qué nos referimos al decir que los negocios necesitan una mejor comunicación?

A veces, los empleados se quejan de una comunicación deficiente con sus superiores. Sin embargo, frecuentemente el problema real es la comunicación entre los empleados de algunos o, incluso, de todos los departamentos. Ciertas organizaciones podrían tener una comunicación inefectiva integrada en su cultura y procesos.

Todos hemos experimentado la frustración de lidiar con alguien cuya comunicación es imprecisa, confusa o hasta hostil. Cuando dicha persona es un compañero de trabajo, puede representar una verdadera fuga de energía, productividad y ánimo.

Por supuesto, no debemos olvidar que la comunicación es una calle de ambos sentidos y nosotros no estamos siempre conscientes de nuestras propias fortalezas y debilidades en esta área. No importa cuán experimentado te consideres en la comunicación, siempre hay aspectos que mejorar.

¿Cómo mejorar la comunicación en el trabajo?

Puede que estés consciente de que tus habilidades comunicativas necesitan mejorarse. O, tal vez, estás seguro de que tus habilidades para comunicarte están bien pero te encuentras batallando para trabajar eficientemente con alguien más debido al estilo de comunicación de esa persona. En ambos casos, los consejos dados a continuación te ayudarán a mejorar tu comunicación en el ámbito laboral. Usa estos tips para apuntalar tus propias debilidades o, incluso, ayudar a superar las debilidades de alguien más.

  1. Escuchar activamente
  2. Entender diferentes estilos de comunicación
  3. Agendar reuniones semanales del equipo de trabajo
  4. Tener un lenguaje corporal adecuado
  5. Conocer los intereses de tu audiencia
  6. Reconocer y elogiar el trabajo bien hecho
  7. Aprender a dar críticas constructivas correctamente
  8. Entender el papel que juega cada persona en el proyecto
  9. Agendar reuniones 1:1
  10. Conocer a los demás a nivel personal
  11. Aprender a hablar apropiadamente delante de un público
  12. Comunicarse cara a cara más que hacerlo solamente vía online
  13. Tener un respaldo escrito de los acuerdos alcanzados en las conversaciones
  14. Participar en terapias y talleres de comunicación grupales con todo el equipo de trabajo

Hemos ampliado cada uno de los consejos enlistados previamente en la segunda parte de este artículo. ¡Clic aquí para leerla!

diferencia entre costos y gastos profesionales aquí

En la primera parte de este artículo, hablamos acerca de qué es una estructura de costos, por qué es importante una estructura de costos y cuál es la diferencia entre costos y gastos. Estuvo buenísimo; si no lo has visto, haz clic aquí.

Estructura de costos – Parte 1

Habiendo leído la primera parte, ahora sí estás listo para seguir aprendiendo acerca de un tema que te ayudará a organizar mejor las finanzas de tu emprendimiento y obtener un margen de ganancias mayor.

Es importante saber que existen dos clases de costos: los costos variables y los costos fijos.

Costos variables

Estos costos se llaman variables ya que aumentan o disminuyen según aumente o disminuya la producción. Entre los principales costos variables tenemos: materia prima, insumos, repuestos, mercancía, mano de obra a destajo, comisiones sobre las ventas, empaques, fletes, etc.

Hay costos variables difíciles de calcular para cada producto, por eso se toman como costos fijos “promedios” de producción. Ejemplo: los servicios públicos así como los insumos y suministros.

Costos fijos

El valor de los costos fijos no depende del volumen ni del proceso de producción. Es vital saber que un costo fijo se diferencia de un gasto en que el costo hace parte del producto mientras que el gasto no.

Algunos ejemplos de costos fijos acorde al sector económico en el cual se desenvuelva tu emprendimiento

  • Emprendimientos de producción: sueldos y salarios fijos del personal de planta, mantenimiento de maquinarias y equipos, alquiler, materiales de consumo, entre otros.
  • Emprendimientos de servicios: sueldos y salarios fijos del personal que trabaja en la prestación del servicio, mantenimiento de maquinarias y equipos, alquileres  y otros.
  • Comercios: sueldos y salarios fijos del personal que trabaja en el comercio, mantenimiento de los equipos, alquileres y demás.

Es vital recordar que el valor de los costos fijos se mantiene independientemente de las ventas mientras que los costos variables fluctúan con los niveles de producción.

Gastos administrativos

Estos son gastos que no están directamente vinculados a una función elemental como son la fabricación, la producción o las ventas como por ejemplo: los salarios del personal administrativo y de oficina, transportes,  teléfonos, internet, mantenimiento de equipos de oficina, papelería, materiales de limpieza, etc.

¿Cómo elaborar una estructura de costos?

La mayoría de los expertos recomiendan acudir al modelo de negocio CANVA. Esta herramienta te ayuda a identificar cuáles serán las actividades claves de tu emprendimiento así como también los recursos y canales de mayor importancia. Lo anterior te llevará a identificar en donde residen tus mayores costos.

Antes de crear un emprendimiento, se aconseja identificar los recursos y actividades con los costos más altos. Así mismo, es ideal iniciar con una estructura de costos flexible que se adapte a la realidad cambiante del mercado. Por otro lado, al iniciar un emprendimiento es mejor apoyarse más en los costos variables que en los costos fijos para evitar que estos últimos jueguen en contra de la viabilidad de la empresa al mediano y largo plazo.

Agradecimientos a José Gregorio Quintero @tgerencial

Estructura de costos profesionales aquí

En este artículo hablaremos de un tema que a la gran mayoría de los emprendedores le genera muchos dolores de cabeza. Para ello, comenzaremos con una pregunta muy sencilla:

¿Qué es una estructura de costos?

La estructura de costos es la descripción de los gastos que traerá el negocio que vas a emprender o que estás ejecutando. Por ejemplo: debes responder cuánto dinero vas a necesitar para cubrir los gastos de servicios básicos, alquiler del local, materia prima, empleados, publicidad, etcétera.

¿Por qué es importante una estructura de costos?

En primer lugar, nos permite tener una idea de los recursos que vamos a necesitar para iniciar nuestro negocio. ¿Te imaginas que uno de estos gastos nos tome por sorpresa cuando ya hayamos iniciado nuestro negocio? Tendríamos que enloquecer para conseguir el dinero y, en el peor de los casos, cerrar operaciones.

Por otra parte, nos ayuda a ver un panorama ampliado del dinero que estamos gastando para así saber si nuestro negocio es rentable o si, por el contrario, gastamos más de lo que ganamos.

En pocas palabras, una estructura de costos nos facilita el control sobre las finanzas de nuestro emprendimiento.

Costos y gastos

Todo negocio consiste en satisfacer al cliente vendiéndole algo por más dinero del que fue adquirido. La ventaja en el precio alcanza para pagar los costos y los gastos fijos además de obtener una utilidad.

Los costos y los gastos son todos los desembolsos y deducciones necesarias para fabricar y vender la mercancía de la empresa o para prestar sus servicios.

¿Qué son los costos?

Los costos son todos los desembolsos y deducciones causados por el proceso de fabricación o por la prestación de un servicio. Algunos ejemplos de estas deducciones pueden ser: mano de obra a destajo, sueldos y salarios del personal de planta, materias primas, materiales de consumo e insumos, mercancías, fletes, arrendamientos de local de planta, servicios públicos, depreciación de maquinarias y equipos, entre otros.

¿Qué son los gastos?

Los gastos son todos los desembolsos y deducciones causados por la administración de la empresa. Entre los más comunes podemos contar: sueldos y salarios del personal administrativo, gerentes, mensajeros, personal de limpieza, vendedores; arrendamiento de la oficina administrativa; papelería; servicios de telefonía, electricidad, publicidad, transporte; mantenimiento  de la flota de vehículos; depreciación de muebles y enseres de oficina y capacitaciones.

Es importante saber que los costos están siempre relacionados al proceso de producción mientras que los gastos se vinculan al proceso de administración de tu empresa.

Agradecimientos a José Gregorio Quintero @tgerencial

¡Clic aquí para leer la segunda parte de este artículo!