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perseverancia en el emprendimiento profesionales aquí

La perseverancia en el emprendimiento es cuando tu negocio continúa de pie a pesar de los obstáculos y desafíos.

“Estoy convencido de que, casi la mitad de lo que separa a los emprendedores exitosos de los no exitosos, es perseverancia pura”. Steve Jobs.

Sin la firme convicción de seguir avanzando aun en medio de adversidades, un emprendimiento se derrumbaría al enfrentar cualquier dificultad. No obstante, una perseverancia sólida te motiva a ti y tus empleados para alcanzar el éxito.

Cuando tus clientes ven que no te rindes ante grandes retos, entienden que eres confiable, eficiente y firme en tus convicciones. Te ven como alguien que se aferra a sus valores sin cambiar ante las presiones de la sociedad.

Un buen ejemplo de perseverancia en el mundo de los negocios

“Quien se sienta bajo la sombra hoy, lo hace gracias a que alguien plantó ese árbol hace mucho tiempo”. Warren Buffett

Un ejemplo de perseverancia en el emprendimiento es el caso de Warren Buffett, uno de los inversores y empresarios más exitosos de los Estados Unidos. Él empezó a invertir a la edad de 11 años y alcanzó su primer billón de dólares al cumplir los 56.

Sin embargo, él no tuvo un camino lleno de flores hacia el triunfo. Hizo el 99.7% de su fortuna después de cumplir los 52 años. El fundamento de su éxito fue la perseverancia ya que aprendió a mantenerse en pie incluso ante obstáculos desalentadores.

La clave para la perseverancia es la paciencia. Tal vez no veas los frutos de tus esfuerzos hoy o mañana. Pero, si tienes la paciencia suficiente mientras perseveras durante los tiempos difíciles, cosecharás la recompensa un día.

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salud mental en el emprendimiento profesionales aquí

La palabra más atemorizante para un emprendedor no debería ser “fracaso” sino “desgaste”. De hecho, se han reportado casos de afectaciones en la salud mental en el 72% de los emprendedores.

Este desgaste, mejor conocido como síndrome del burnout o “síndrome del trabajador quemado” sobreviene cuando el estrés laboral alcanza niveles crónicos. Los emprendedores enfrentan niveles de presión mucho más elevados que otras actividades laborales. Desarrollar, organizar y manejar una empresa lidiando con los riesgos que ello implica puede ser muy demandante; sobre todo si se han invertido los ahorros y el sustento económico queda dependiendo de un negocio inestable como lo son todos los emprendimientos en un momento dado.

Entre los síntomas del burnout podemos contar el agotamiento físico y mental generalizado, lo cual deriva en fatiga crónica, aumento de peso o pérdida de apetito, desregulación del ciclo menstrual en el caso de las mujeres, depresión, ansiedad, insomnio, entre otros. Además, ocasiona cambios en la conducta evidenciándose irritabilidad y endurecimiento en las relaciones personales así como también indiferencia y reducción del compromiso con las actividades laborales. Todo lo anterior deriva en el descenso de la motivación y productividad generando así sufrimiento en el individuo que no logra concentrarse y salir adelante en medio de la “pila de tareas pendientes” que crece más y más.

Factores de riesgo personales como baja tolerancia a frustración o el estar expuestos a circunstancias complicadas en el hogar aunado a un sobredimensionamiento de funciones, sobrecarga de responsabilidades o el tener que trabajar con escasez de recursos y apoyo son causas comunes del burnout.

Identificar y modificar las condiciones de trabajo que más estrés generan es una tarea que debe perpetuarse en el tiempo para prevenir posibles episodios de desgaste laboral.

Es especialmente importante programar tiempo libre, involucrarse en actividades donde sea posible desconectarnos totalmente del trabajo. Compartir con la familia, practicar deportes o actividades físicas como caminar, andar en bicicleta, trotar…, sumergirse en la lectura o simplemente ver películas son cosas simples que despejan la mente alivianándola de pesadas cargas por unos instantes.

Como dice un adagio popular: Más vale paso que dure a trote que canse.

Qué la crítica NO te dañe. Úsala a tu favor!

Qué la crítica NO te dañe. Úsala a tu favor!. Las críticas son inevitables. Pero depende 100% de nosotros el uso y aprovechamiento que hagamos de ellas para mejorar.

 

 

¿Qué haces cuando te critica la gente?

  • ¿Te enojas?
  • ¿Los criticas o atacas?
  • ¿Los ignoras?
  • ¿Aceptas la crítica?

La respuesta inicial ante la crítica, casi siempre es negativa. No nos gusta sentirnos criticados. Sin embargo, la crítica es parte de nuestra vida diaria, principalmente por dos motivos:

    1. Todos los días nos enfrentamos a diferentes actividades, opciones, decisiones que tenemos que tomar, etc., entre las que tenemos que elegir. Para hacerlo, tenemos que calificar dichas opciones en algún punto entre dos opuestos: bueno-malo, adecuado-inadecuado, útil-inútil, etc. La evaluación es parte del pensamiento de todo ser humano.
    2. En nuestra cultura estamos acostumbrados a prestarle más atención a lo negativo que a lo positivo. Vemos más fácilmente los defectos y los problemas, que las cualidades y las oportunidades.

Las diferentes reacciones ante la crítica.

¿Te has dado cuenta de que cada persona responde de distinta manera ante la crítica? Pensamos que esto depende de si la crítica es constructiva o destructiva. Pero no es así. Incluso la misma crítica hecha por dos personas diferentes (un amigo y nuestra pareja o jefe), pueden provocarnos respuestas y emociones totalmente opuestas. ¿Por qué? Porque no depende de lo que nos dicen, sino de lo que pensamos al respecto.

Existen tres elementos básicos que pueden hacer la diferencia entre una crítica constructiva y una destructiva:

  1. La intensión con que se dice.
  2. Las palabras que se dicen.
  3. La manera de decirlas.

Sin embargo, aun la crítica más destructiva puede tener un efecto mínimo en una persona y una crítica constructiva, dicha en el lugar y momento adecuado, con la mejor intención y con las palabras elegidas cuidadosamente, pueden lastimar profundamente a una persona. Porque independientemente de la crítica y de quien la hace, la diferencia está en quien la recibe.

La Interpretación

En la importancia e interpretación que le damos, tanto a las palabras y gestos que recibimos, como a la persona que la hace.

Cada persona responde de manera diferente, de acuerdo a los siguientes elementos:

  • Las experiencias vividas a lo largo del tiempo.
  • nuestro nivel de autoestima,
  • el tipo de relación con la persona que nos critica,
  • nuestros sentimientos en esos momentos,
  • la intensión que le damos a la persona que nos está criticando
  • nuestro estilo de pensamiento y
  • la manera en que interpretamos lo que nos está diciendo.

Todo lo anterior hace que nuestra respuesta sea subjetiva (basada en los sentimientos y no en la lógica) y puede, incluso, no tener nada que ver con lo que estamos escuchando.


¿Qué puedes hacer?

Cuando te sientas criticado analiza tus sentimientos con respecto a la crítica. Si lo que percibbes como una crtica (porque NO siempre lo es) te molestó, escribe en un papel “estoy enojado porque…” y completa dicha frase 4, 5 o más veces, con lo primero que te viene a la cabeza.

Ahora analiza lo que escribiste y responde a las siguientes preguntas:

  1. ¿Me enojé porque fue ______ (nombre de la persona) quién me lo dijo?
  2. ¿Por la manera en que lo hizo?
  3. ¿Por el momento que eligió?
  4. ¿Porque creo que es injusto?
  5. ¿Creo que lo hizo por molestarme o hacerme sentir mal?
  6. ¿Porque puede tener algo de razón?

Revisa nuevamente tus respuestas y saca tus conclusiones. Piensa, qué parte de la crítica puede ser verdad o cuál puedes utilizar para mejorar.

Si la crítica no es constructiva y no está basada en hechos reales, lo mejor es no hacer caso a ésta y seguir adelante con tu vida.

Psic. Silvia Russek.
Lic. en Psicología Clinica.
Especialidad en Terapia de Pareja.
Especialidad en Terapia Cognitiva

Fuente: http://www.crecimiento-y-bienestar-emocional.com